El despegue de los activos alternativos

17 enero, 2019

Ante el crecimiento de los activos alternativos en la industria local, es oportuno plantearse el rol de estos en las carteras de inversión y compararlo con mercados e inversionistas de países desarrollados.

En meses que han sido turbulentos para los mercados financieros, tanto a nivel local como internacional, al hacer un balance en términos de desempeño de portfolios aparece un denominador común en aquellos que destacaron durante el 2018 por su rentabilidad. Este es sin duda la participación en activos alternativos, comúnmente empaquetados a través de Fondos de Inversión y donde estamos presenciando un crecimiento sin precedente en la industria local. En este sentido, es oportuno plantearse el rol de estos activos en las carteras de inversión y contextualizar el estado de esta clase de activo en comparación con la experiencia comparada de mercados e inversionistas extranjeros de países desarrollados.

Como punto de partida, es necesario poner en perspectiva a esta industria en relación a los activos invertibles a nivel local. La capitalización de mercado de nuestra bolsa alcanza actualmente US$ 220.000 millones, de los cuales aproximadamente la mitad es invertible, dado el importante peso de los controladores en la estructura accionaria. Por el lado de la deuda, el stock de emisiones de gobierno, corporativa y bancaria, se empina al cierre de 2018 sobre los US$ 180.000 millones, y se dispara por sobre los US$ 300.000 millones si consideramos el nivel actual de depósitos bancarios. Con esto, si miramos el peso de las inversiones en fondos alternativos, principalmente deuda privada e inversiones inmobiliarias, podemos ver que los casi US$ 5.000 millones disponibles a septiembre del año pasado son aún una porción menor en relación al universo de alternativas invertibles a nivel local.

Con esto, el crecimiento sostenido de los últimos años es algo que vemos como natural, necesario y sostenible para el estado actual de nuestro mercado. En este sentido, al mirar la evidencia internacional en mercados desarrollados que cuentan con una institucionalidad similar o mejor a la nuestra, nos encontramos todavía en una etapa de baja participación de este tipo de alternativas en el mercado.

Finalmente, no debemos perder el foco sobre el rol que cumplen estas inversiones en un portfolio. Simplificando los atributos de un activo financiero en términos de lo deseable, siempre debemos buscar la mejor combinación entre retorno, riesgo y liquidez. En este sentido, es prácticamente imposible encontrar las tres simultáneamente presentes en un instrumento financiero. Considerando que los activos alternativos comúnmente entregan un perfil de riesgo-retorno superior a la alternativa tradicional, es obvio que debemos renunciar de alguna forma a la liquidez, siendo el mitigante la búsqueda de un mayor tamaño y profundidad. El próximo paso en el desarrollo del mercado será la dispersión de retornos entre diferentes gestores, algo que la evidencia internacional se ha encargado de mostrar de forma consistente y es parte de la tarea que cada inversionista debe considerar al elegir su alternativo.

*Columna publicada en Diario Financiero el 17 de enero de 2019.