Flexibilización de normas para préstamos bancarios

25 marzo, 2020

Opinión sobre la flexibilización temporal de las reglas para préstamos bancarios.

El Banco Central y la CMF, han establecido una flexibilización temporal de las reglas para préstamos bancarios. La medida busca liberar crédito al sistema y aliviar en parte la presión para las PYME, grandes empresas y personas que requieran financiamiento.¿Nuestra opinión? Nos parece una medida positiva. Básicamente, permitirían que los préstamos se expandan un 3% y posiblemente más.

Para entregar liquidez, el Central ha creado un nuevo régimen de crédito transitorio, llamado FCIC, para permitir a todos los bancos aumentar los niveles actuales de préstamos, inicialmente en el equivalente al 3% de su base de préstamos, para particulares y empresas. Una vez que esté funcionando, el instituto emisor planea agregar un régimen adicional, con volúmenes basados en los aumentos de préstamos que en la práctica ocurran bajo el FCIC, donde una fracción iría a empresas de menor tamaño.

Así, los requisitos de garantía de los bancos serán más flexibles, por ejemplo, para créditos corporativos o para aquellos que requiere una familia; y, sobre todo, facilitarán los flujos de crédito al sistema financiero a empresas y personas cuyos ingresos se están viendo afectados por el Covid-19.

Entre los beneficios se considera la posibilidad de diferir los pagos de la hipoteca por hasta tres cuotas; flexibilización de condiciones a las PYME y a deudores individuales por hasta seis meses, sin ser esto considerado como una renegociación de deuda; permitir que los activos relativos a un crédito hipotecario se utilicen como garantía para préstamos a PYMES; moratoria de hasta 18 meses en la liquidación de garantías -evitando la venta de activos en un momento de contracción económica-, y el aplazamiento de la implementación de Basilea III para enero de 2021.

Por otra parte, el Banco Central reconoce que las pruebas de estrés publicadas semestralmente en el Informe de Estabilidad Financiera muestran que las instituciones chilenas del sector han demostrado solvencia suficiente como para absorber los efectos de un escenario complejo. Y tanto el ente emisor como la CMF advierten que la redistribución de dividendos debe estar sujeta a una gestión de riesgos adecuada y a una práctica prudente, para reforzar las bases de capital de los bancos y permitirles enfrentar nuevos desafíos.

En síntesis, los bancos se beneficiarán de la flexibilización (transitoria) de las regulaciones. En nuestra opinión, estas medidas son positivas y están estructuradas de una manera inteligente para apoyar a las PYME y personas, mientras la crisis actual siga poniendo presión sobre la economía chilena y el mundo. En tanto, el aplazamiento de Basilea III, probablemente aliviará la necesidad de ItauCorp de aumentar su capital, especialmente en condiciones extremas de mercado. Mientras, el llamado a poder postergar el pago de dividendos, aunque claramente razonable, probablemente no será tan bienvenido por inversores, que esperan efectivo; especialmente, aquellos que dependen del rendimiento de acciones, por ejemplo, en el caso de los papeles de Santander Chile.