Tomándole el pulso al 2021

8 febrero, 2021

Enero fue un mes de hitos relevantes como el asalto al Capitolio, la vacunación más masiva a nivel global y el cambio de mando en Estados Unidos, hechos que provocaron cambios en el mercado y han sido determinantes en relación al tipo de cambio.

Si hacemos un doble click en los temas más relevantes para el tipo de cambio, a nivel global, podemos destacar la vacunación, acá vemos que esto está siendo un viento a favor para las monedas emergentes; se están tomando riesgos en monedas distintas al dólar a medida que esta va avanzando.

El gasto fiscal y los bancos centrales con su participación activa a nivel mundial, también son asuntos relevantes. En el corto plazo, esperamos que las principales economías sigan ejecutando sus planes de gastos fiscales, lo que seguiría ayudando a los mercados emergentes. Sin embargo, aquí igual vemos un riesgo si es que los bancos y los gobiernos comienzan a retirar sus planes en la medida que observen mejores perspectivas en las economías.

Otro tema importante, sobre todo para Chile, será cuando Biden retome todas las materias sustentables que Trump dejó de lado. Aquí aspectos como la electromovilidad y los combustibles limpios podrían tomar protagonismo. En el caso de la electromovilidad Chile se vería beneficiado por la demanda de cobre que esto conlleva y de nuevas energías, combustibles como el hidrógeno verde podrían atraer nuevas inversiones.

Ahora, a nivel local, creemos que la cuarentena es uno de los grandes asuntos, nosotros pensamos que no debiera haber nuevamente una cuarentena total como la que hubo al inicio de la pandemia, entonces aquí esto no afectaría en la misma medida la actividad como fue en un inicio.

Hacienda y compras del Banco Central, es otro hito. Las ventas que había anunciado Hacienda para 2021, que eran 9 billions, pensamos que van a ser más rápidas que las compras que se anunciaron ahora último por el Banco Central y que estas se deberían realizar a nivel de 40 millones diarios, por lo tanto dan un horizonte de 15 meses.

Y por último, la Constitución si bien hay harta incertidumbre, sentimos que está bien aspectada. Al no alinearse la izquierda, deja en ventaja a la derecha de tener 1/3 lo que se podría deducir en una Constitución más corta o más pro mercado, entonces esos dos grupos de factores que nosotros vemos harían que el peso se podría seguir apreciando, sin embargo, no vemos que vaya más allá de $690 o $700.

Ahora, si nos enfocamos en las tasas, el pulso que manejamos es que las tasas de corto plazo es un mundo totalmente distinto a lo que es el largo plazo, aquí pensamos que se requerirá un tiempo bastante largo para que la economía retome el ritmo que traía previo al estallido y que más encima después se empeoró con el tema pandemia, por lo que debiera mantener el piso técnico del 0,5 por lo menos unos dos años más.

Y en cuanto a las tasas largas, aquí están más indexadas con lo que está pasando afuera: Estados Unidos anunció US$ 1,9 trillones para su gasto fiscal, el que se debiera financiar vía deuda, y es por esto que naturalmente que las tasas tienden al alza. Pero aquí nos surge una pregunta: ¿La Fed seguirá o no comprando deuda?

Si la respuesta es sí, deberíamos pensar que las tasas seguirán tendiendo a la baja; por el contrario, si es no, entonces aquí hay un proceso natural al alza y esto además para nosotros, apoyados en la parte local teniendo esta incertidumbre de las elecciones y todos estos eventos que pudieran cambiar de forma significativa la institucionalidad del país, puede seguir presionando las tasas al alza.

Es que mientras no se tenga claro cuál es el desarrollo de la institucionalidad en Chile, no tendremos mucha actividad en el largo plazo. Producto del estallido social y luego la pandemia, se vendió y se pagó mucha tasa, quedaron los niveles bien arriba y no ha habido mucha actividad después de eso. Entonces no ha habido mucha liquidez en largo plazo y se ha estado siguiendo solo el mercado estadounidense, y además a esto se le suma que se han anunciado otras emisiones locales y externas por lo que le pone más presión a la tasa.

Además, un punto a destacar, es que producto del estallido social, hubo una realocación de inversiones que existían anteriormente en tasa local y extranjera, donde predominaba la tasa local, sin embargo, el éxodo de capitales se quedó afuera y no vamos a ver que esa composición que existía previamente vuelva en el corto plazo ni en el mediano plazo, realmente no lo vemos.

Por último, en cuanto a la inflación, nosotros seguimos observando una diferencia respecto a la última crisis financiera que vivimos el 2008, la inyección de liquidez finalmente no mostró alzas inflacionarias, porque realmente esa liquidez no se tradujo en consumo, sin embargo esta vez sí.

Ya terminando el primer mes del 2021, podemos definir a enero como un mes de hitos relevantes: el asalto al Capitolio, la vacunación ya más masiva a nivel global y el cambio de mando en Estados Unidos son algunos de los grandes sucesos que podemos destacar este mes y que sin duda provocaron cambios en el mercado y han sido determinantes también en relación al tipo de cambio.
De hecho, si hacemos un doble click en los temas más relevantes para el tipo de cambio, a nivel global, podemos destacar la vacunación, acá vemos que esto está siendo un viento a favor para las monedas emergentes; se están tomando riesgos en monedas distintas al dólar a medida que esta va avanzando.
El gasto fiscal y los bancos centrales con su participación activa a nivel mundial, también son asuntos relevantes. En el corto plazo, esperamos que las principales economías sigan ejecutando sus planes de gastos fiscales, lo que seguiría ayudando a los mercados emergentes. Sin embargo, aquí igual vemos un riesgo si es que los bancos y los gobiernos comienzan a retirar sus planes en la medida que observen mejores perspectivas en las economías.
Otro tema importante, sobre todo para Chile, será cuando Biden retome todas las materias sustentables que Trump dejó de lado. Aquí aspectos como la electromovilidad y los combustibles limpios podrían tomar protagonismo. En el caso de la electromovilidad Chile se vería beneficiado por la demanda de cobre que esto conlleva y de nuevas energías, combustibles como el hidrógeno verde podrían atraer nuevas inversiones.
Ahora, a nivel local, creemos que la cuarentena es uno de los grandes asuntos, nosotros pensamos que no debiera haber nuevamente una cuarentena total como la que hubo al inicio de la pandemia, entonces aquí esto no afectaría en la misma medida la actividad como fue en un inicio.
Hacienda y compras del Banco Central, es otro hito. Las ventas que había anunciado Hacienda para 2021, que eran 9 billions, pensamos que van a ser más rápidas que las compras que se anunciaron ahora último por el Banco Central y que estas se deberían realizar a nivel de 40 millones diarios, por lo tanto dan un horizonte de 15 meses.
Y por último, la Constitución si bien hay harta incertidumbre, sentimos que está bien aspectada. Al no alinearse la izquierda, deja en ventaja a la derecha de tener 1/3 lo que se podría deducir en una Constitución más corta o más pro mercado, entonces esos dos grupos de factores que nosotros vemos harían que el peso se podría seguir apreciando, sin embargo, no vemos que vaya más allá de $690 o $700.
Ahora, si nos enfocamos en las tasas, el pulso que manejamos es que las tasas de corto plazo es un mundo totalmente distinto a lo que es el largo plazo, aquí pensamos que se requerirá un tiempo bastante largo para que la economía retome el ritmo que traía previo al estallido y que más encima después se empeoró con el tema pandemia, por lo que debiera mantener el piso técnico del 0,5 por lo menos unos dos años más.
Y en cuanto a las tasas largas, aquí están más indexadas con lo que está pasando afuera: Estados Unidos anunció US$ 1,9 trillones para su gasto fiscal, el que se debiera financiar vía deuda, y es por esto que naturalmente que las tasas tienden al alza. Pero aquí nos surge una pregunta: ¿La Fed seguirá o no comprando deuda?
Si la respuesta es sí, deberíamos pensar que las tasas seguirán tendiendo a la baja; por el contrario, si es no, entonces aquí hay un proceso natural al alza y esto además para nosotros, apoyados en la parte local teniendo esta incertidumbre de las elecciones y todos estos eventos que pudieran cambiar de forma significativa la institucionalidad del país, puede seguir presionando las tasas al alza.
Es que mientras no se tenga claro cuál es el desarrollo de la institucionalidad en Chile, no tendremos mucha actividad en el largo plazo. Producto del estallido social y luego la pandemia, se vendió y se pagó mucha tasa, quedaron los niveles bien arriba y no ha habido mucha actividad después de eso. Entonces no ha habido mucha liquidez en largo plazo y se ha estado siguiendo solo el mercado estadounidense, y además a esto se le suma que se han anunciado otras emisiones locales y externas por lo que le pone más presión a la tasa.
Además, un punto a destacar, es que producto del estallido social, hubo una realocación de inversiones que existían anteriormente en tasa local y extranjera, donde predominaba la tasa local, sin embargo, el éxodo de capitales se quedó afuera y no vamos a ver que esa composición que existía previamente vuelva en el corto plazo ni en el mediano plazo, realmente no lo vemos.
Por último, en cuanto a la inflación, nosotros seguimos observando una diferencia respecto a la última crisis financiera que vivimos el 2008, la inyección de liquidez finalmente no mostró alzas inflacionarias, porque realmente esa liquidez no se tradujo en consumo, sin embargo esta vez sí.

Denisse Bocaz,
FICC Sales de BTG Pactual Chile.