Cruciales #15

Humankind

A Hopeful History

Rutger Bregman

Nota del editor

Considerado el niño terrible del progresismo liberal en boga, el joven historiador neerlandés Rutger Bregman plantea en Humankind. A Hopeful History (‘Los seres humanos. Una historia esperanzadora’) cierta idea que muchos consideran audaz e incluso temeraria: el hombre no es intrínsecamente malo ni perverso. Yendo en contra de lo que centenares de tratados psicológicos, sociológicos, políticos e históricos nos han hecho hasta ahora creer, el autor demuestra una y otra vez que, en cuanto a especie, no estamos hechos de miserias ni ruindades, sino que, por el contrario, tendemos instintivamente a la cooperación y al bien común. El cine, la televisión, las noticias, las redes sociales y algunos estudios de metodología dudosa han ayudado a expandir el mito de la bajeza humana, pero este investigador sólo apela a las evidencias que ha capturado con una erudición y una dedicación inusitadas. Optimista pertinaz, Bregman informa que somos “simios domesticados” y que, “por decenas de miles de años, la evolución de nuestra especie se basó en la supervivencia de los más afables”. No hay pruebas, asegura, de que nuestros antepasados cazadores recolectores fuesen individuos violentos. El especialista cuenta con una celebrada intervención en el Foro Económico Mundial de 2019, en Davos, y con los millones de seguidores que ha captado con sus libros anteriores, traducidos a más de cuarenta idiomas. Publicada recientemente, Humankind, obra ambiciosa que ya es un fenómeno editorial en el mundo anglosajón, también repara en problemas que nos afectan con urgencia. La política global de hoy, según el escritor, es un juego bastante despreciable. “En nuestras democracias modernas, la sinvergüenzura puede ser una ventaja potencial. Los políticos a los que no los frena la vergüenza son libres para hacer cosas que otros no se atreverían”. Salvo contadas excepciones, estima, esa es la gente que nos gobierna. La educación de nuestros hijos, el ambiente laboral, las falsedades convertidas en verdades universalmente aceptadas y los sistemas carcelarios son otros de los temas que convocan la atención de nuestro original observador. No obstante, el gran cambio que debemos articular recae sobre nuestras democracias, “afectadas por al menos siete plagas”: la erosión de los partidos, los ciudadanos que ya no confían en sus pares, las minorías excluidas, los votantes desinteresados, los políticos corruptos, los ricos que se libran de pagar impuestos y la creciente comprensión de que estamos montados sobre la desigualdad. En parte documento histórico, en parte escrito sociológico y en parte texto política y socialmente comprometido, Humankind ofrece ideas provocadoras en favor de una convivencia más sana y constructiva y del establecimiento de una nueva mirada hacia el futuro.

Juan Manuel Vial