Unbound

How Inequality Constricts Our Economy and What We Can Do About It

Heather Boushey

Nota del editor

En ciertos círculos informados, pesa la noción de que Estados Unidos estaría a punto de convertirse en una oligarquía, es decir, en una sociedad donde las élites económicas han sido capaces de amasar y manejar tanto poder económico y político que ya sólo les cabría concentrarse en seguir enriqueciéndose sin aportar mayores beneficios para el país. Detrás de este diagnóstico sombrío subyacen las múltiples caras de la inequidad, tema principal del libro Unbound. How Inequality Constricts Our Economy and What We Can Do about It (‘Sin límites. Cómo la desigualdad restringe nuestra economía y qué podemos hacer al respecto’). Escrito por Heather Boushey, una de las voces económicas más influyentes de Washington, el texto – audaz, comprometido, elocuente– reúne el trabajo pionero de una serie de destacados especialistas en la materia, que utilizan datos empíricos para demostrar que la desigualdad es un factor que afecta todo el quehacer de la economía estadounidense, contrariamente a lo que hasta ahora se creía. Publicada hace escasas semanas, la obra ya ha causado un enorme impacto, debido a que, según su autora, nos encontraríamos a las puertas, ni más ni menos, de un cambio de paradigma en el pensamiento económico. “A partir de la crisis que se desató con el colapso de la burbuja inmobiliaria en 2007, una nueva generación de investigadores y analistas ha comenzado a cuestionar el fundamentalismo de mercado de las generaciones pasadas”, explica Boushey. De ese modo, agrega, los nuevos economistas ya habrían zanjado, al iniciarse la tercera década del siglo XXI, un debate que se ha desarrollado desde la segunda mitad del siglo XX: las ideas de John Maynard Keynes eran las correctas, no así las de Milton Friedman.

Juan Manuel Vial