12 meses desafiantes

30 octubre, 2020

Columna de Francisco Mohr, gerente de renta fija de BTG Pactual Asset Management, sobre endeudamiento público, clasificación de riesgo y posibles efectos de un segundo retiro del 10% de las AFPs.

Luego del 18-0, estos doce últimos meses han sido muy desafiantes para las inversiones. A partir de octubre del año pasado y producto del conflicto social, localmente se generó una percepción de mayor incertidumbre sobre la seguridad y la institucionalidad democrática por parte de los chilenos.

Lo anterior derivó en rescates masivos en la industria de fondos mutuos y fondos de inversión, y en muchos casos con poca racionalidad, generando en varios casos pérdidas relevantes de valor para los inversionistas -ahora cada día más cautos-.

Recordemos que el Banco Central se vio obligado a intervenir en el mercado cambiario y en el mercado de renta fija para dar liquidez. Creo que fue muy dinámico en ese actuar, y agregó estabilidad, demostrando su capacidad para apoyar en escenarios de volatilidad.

Luego vino el coronavirus, y como efecto hace un par de días Fitch nos bajo la clasificación de riesgo. Cabe destacar que esta crisis mundial ha llevado a que las clasificadoras de riesgo hagan estas revisiones tanto a las empresas como a los bonos soberanos de todo el mundo.

Hoy, Chile tiene aproximadamente un 15% de su deuda en dólares o en euros, y es importante tener una buena clasificación para que el costo de fondeo del país -esto es, el costo a que se endeuda el país y el costo que nos dan créditos en el extranjero-, se mantenga bajo.

El mercado esperaba esta baja en clasificación, por esto no hemos visto una presión relevante en el spread de crédito chileno. Sin embargo, creo que lo importante es que el gasto fiscal, que sabemos se va a incrementar por las presiones de mayor gasto social, tiene que financiarse con recursos permanentes. A las clasificadoras es lo que más les interesa, y esa es una señal que tenemos que dar.

Al final, es relevante llevarlo al contexto social. Hoy día, si por alguna razón aumentamos mucho nuestro endeudamiento y si perdemos aún más grados en esta clasificación, nos afectará como personas naturales, ya que el crédito hipotecario aumentará su costo, por ejemplo. Por eso es importante tener una tendencia estable en las expectativas de deuda a GDP que tenga el país.

En tanto, frente a un posible segundo retiro del 10% de las AFPs, que la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados acaba de aprobar, esto puede venirse abajo. El primer retiro, a pesar de generar incertidumbre, gracias a la coordinación conjunta del Banco Central, las AFPs y la Superintendencia de Pensiones, implicó que no hubiera un impacto en el mercado de capitales luego de este excepcional retiro: 9,8 millones de afiliados retiraron, de un total 12,4 millones de cotizantes.

Se retiraron US$16 mil millones que equivalen a 6,5% del PIB y esto no tuvo impacto relevante. ¿Por qué? Porque se coordinaron de manera ejemplar, y eso fue positivo; la señal que dieron dichas instituciones fue de protección y de estabilidad financiera.

Pero, ¿qué pasó con el rescate? El informe que presentó el Banco Central en la Comisión de Constitución para nuevo potencial segundo retiro del 10%, informó que de $100 que se rescataron de las AFPs $15 fueron a pagar deuda bancaria, lo que es positivo, además de dar impulso al consumo, y hubo una corrección del PIB para el año 2020 y 2021 al alza, de 1,2% para este año y de 0,6% para 2021.

Sin embargo, ¿qué pasaría si se hace efectivo este nuevo retiro del 10%? Hoy, el contexto es distinto. En el primer retiro lo único que hacíamos era corregir a la baja las expectativas de crecimiento; no veíamos una salida a la crisis provocada por el coronavirus. No obstante, hoy sí estamos viendo correcciones al alza en las expectativas de crecimiento, se han creado más puestos de trabajo, el Estado se ha acercado más, y se están generando más estímulos.

Entonces, creo que ante un segundo retiro, la credibilidad de la institucionalidad se puede ver afectada. La señal para el mercado sería bastante perjudicial y el espacio que tiene el Central para actuar es menor. Recordemos que el que dio la gran liquidez a las AFPs para evitar que este proceso fuera lento y no hubiera una disrupción en los precio fue el Banco Central.

Creo que hay que ser cautos; un nuevo retiro generaría un impacto mayor. Las estadísticas dicen que serán US$19 mil millones más, dejando a un 34% de los cotizantes con saldo cero para su pensión futura, sin contar con el costo fiscal que esto trae consigo.

Hoy, el Banco Central ya tiene en su balance US$8 mil millones en bonos bancarios; ha aumentado su balance en un 83% en los últimos 8 meses, y hay menos espacio para endeudarse, por lo que obviamente podría tener un impacto.

¿Qué herramientas tiene hoy día el Central? Podría comprar bonos de Tesorería en el mercado secundario, alternativa que no tenía para el primer retiro, lo que podría contener un poco la volatilidad, pero no necesariamente la tendencia.

Francisco Mohr
Gerente de Renta Fija de BTG Pactual Asset Management