Cobre: mirar el largo plazo

19 junio, 2019

¿Cómo definir el corto plazo de la economía global? En nuestra opinión, como volátil e incierto.

¿Cómo definir el corto plazo de la economía global? En nuestra opinión, como volátil e incierto. Mientras los dos mayores potencias están en un juego de rebalanceo de poder, los demás actores del mundo, guiados por sus intereses económicos y geopolíticos, están tomando unos las banderas de EE.UU., y otros apoyando a China, lo que algún momento debiera arrojar un balance que descomprima el escenario.

Es natural que en este contexto se genere volatilidad. Pero en perspectiva y, en particular para los mercados emergentes, existe un potencial económico que sigue muy vigente. Los grandes procesadores y productores de commodities están “a la espera”, de que se resuelva la disputa y se reactiven los consumos.

La guerra comercial ha afectado a todos los commodities; de forma más directa el carbón, el crudo y el gas natural, y de manera más indirecta, los metales. En el caso del cobre, si bien durante el primer semestre de 2019 ha estado en torno a los US$ 2,82 / lbs., lo más importante es entender que los fundamentos de largo plazo están sólidos y deben medirse tomando en cuenta el déficit de infraestructura. Así, nuevas inversiones o reposición de obras de infraestructura, sobre todo la de proyectos electricidad limpia, hace que el cobre sea vital para el futuro y lo que reactivará la demanda.

En el corto plazo, seguiremos ‘secuestrados’ en un entorno de precios bajos para este commodity, marcado por la retórica política y la amenaza de nuevos aranceles, que se traducirá en nerviosismo para los mercados y, en consecuencia, su precio se mantendrá bajo. Pero en adelante, la realidad es que el mundo seguirá consumiendo cobre. Y en este contexto, Chile tiene una enorme ventaja, al poseer el 30% de las reservas del mundo y los costos de producción más bajos a nivel global.

En paralelo, otros factores seguirán poniendo presión al alza para el precio del cobre, como las crecientes restricciones medioambientales. Los inventarios globales de cobre tienen hoy un nivel de 380 mil toneladas, que es relativamente bajo. En esa línea, si se agrava la guerra comercial incluso podríamos ver precios por debajo de los US$ 2,70 / lbs. actuales, nivel que hay que considerar como un piso. Pero, nuevamente, hay que mirar los fundamentales del cobre, lo que da mejores perspectivas y, de acuerdo a nuestros análisis, podría retomar niveles que vimos a comienzos del año pasado, esto es, cercano a los US$ 3,30 / lbs.