Descifrando a Brasil

16 octubre, 2020

Brasil, a nivel mundial, es uno de los países emergentes que mejor se está recuperando. Para el próximo año, estimamos un crecimiento del 3%. ¿La razón de su tan rápida recuperación? En el corto plazo, tiene mucho que ver con los estímulos que se han dado a la economía.

En todos los países, los impactos económicos del Covid-19 han sido muy intensos, y en Brasil la situación no fue distinta. Abril fue el peor mes en términos de efectos y recién en mayo se empezaron a ver signos de recuperación, que se extendieron en junio al sector servicios, y ya hoy la recuperación está avanzando en forma sostenida.

De hecho, esperamos un crecimiento para el tercer trimestre de casi 9%, para cerrar 2020 con una caída de 5%. Un cambio considerable, ya que en el peor momento del coronavirus se estimaba que la caída del PIB anual iba a llegar a 7,8%.

Es que ha habido una recuperación muy fuerte, sobre todo en lo relacionado al sector de bienes de consumo, lo que significa que las ventas minorista y -especialmente- de automóviles han avanzado de sobre manera, incluso impulsando la manufactura. Sin embargo, el que no ha podido despegar es el sector servicios. Está recuperándose, pero ciertas áreas como servicios personales, turismo y restaurantes están aún rezagados.

De esta manera, Brasil, a nivel mundial, es uno de los países emergentes que mejor se está recuperando. Para el próximo año, estimamos un crecimiento del 3%. ¿La razón de su tan rápida recuperación? En el corto plazo, tiene mucho que ver con los estímulos que se han dado a la economía.

En términos de política monetaria, se recortó la tasa Selic -que es la tasa de política monetaria- desde el 4,25% en febrero al 2% en la penúltima reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), un nuevo récord de baja.

Pero más allá de eso, se han tomado un sinnúmero de medidas para incrementar la liquidez del sistema bancario y se rebajaron requerimientos de capitales para la concesión de créditos; esto, para impulsar el crédito en la economía brasileña.

Por otro lado, ha sido muy importante el estímulo fiscal, que estimamos que llegue al 8,6% del PIB, el cual en gran parte ha ido dirigido a los ingresos de los hogares de trabajadores informales, desempleados y gente de más bajos recursos, lo que ha ayudado de gran manera a mantener el consumo de esas familias y a mantener una situación social más estable, lo que ha sido fundamental para sostener el crecimiento.

Sin embargo, todo esto es con un costo fiscal elevado; estimamos que el déficit primario llegue al 12% del PIB y el déficit total, que incluye el pago de intereses sobre la deuda, alcance a casi 16% del PIB este año.

Estamos frente a acciones que, si bien han sido de gran ayuda para mantener una estabilidad social, han generado gran volatilidad en el mercado, la que se ha visto incrementada sobre todo en la última semana.

Brasil ya tenía una deuda bastante alta antes del Covid-19. La deuda bruta del año pasado fue de 76% del PIB y estimamos que para fines de este año sea un 92% del PIB, que es mucho más alta que el promedio de la que presentan los países emergentes.

No cabe duda de que fue muy necesario e importante apoyar a los hogares más vulnerables durante la crisis sanitaria, pero es igual de relevante retomar la disciplina fiscal el próximo año.

Sin embargo, las señales de los últimos días no fueron tan favorables; existe una discusión sobre incrementar los gastos sociales enfocados en las personas más vulnerables, lo que sí es importante, pero para financiarlos hay que proponer maneras fiscalmente responsables, y justamente esas señales han sido un poco dudosas. Esto ha repercutido en la claridad sobre cómo se van a financiar esos gastos, impulsando aún más la volatilidad.

Hoy, estamos en un escenario donde se nos presenta una gran oportunidad tanto para el mercado accionario como para la exposición de la moneda, pero con la falta de perspectivas fiscales esto se ha ido mermando y no se tendrá mucha claridad antes de las elecciones municipales del 15 de noviembre.

Joao Scandiuzzi
Global Strategist de BTG Pactual Wealth Management