El 10% y la oportunidad que abre en el tipo de cambio

24 julio, 2020

La buena racha del peso podría continuar producto de la aprobación del proyecto que permitiría el retiro del 10% de los fondos de pensiones, lo cual será el principal catalizador en el tipo de cambio en el corto plazo.

No cabe duda de que julio ha sorprendido al peso chileno, siendo la moneda emergente con mejor rendimiento a nivel global, anotando una apreciación de $50, impulsada por el buen desempeño del cobre, el mayor apetito por riesgo en los mercados y, recientemente, el proyecto de retiro del 10% de los fondos de pensiones. Además de los fundamentos favorables, el buen rendimiento también vino acompañado de venta neta de dólares por US$ 2.200mn por parte de los extranjeros y la reaparición de Hacienda liquidando más de US$ 1.100mn durante el mes, luego de haber estado ausente durante la segunda mitad de junio.

De esta forma, hemos visto una recuperación consistente en el peso chileno durante los últimos meses, aunque no exenta de volatilidad, pero en línea con el buen desempeño de los mercados globales, lo cual amerita una nota de cautela dadas las ajustadas valorizaciones que muestra la bolsa americana en pleno reporte de resultados. El cobre ya ha borrado las pérdidas del año impulsado principalmente por una fuerte caída en los inventarios globales tras la reapertura de la economía China (consumidor de aproximadamente el 50% del cobre global) y recientemente, las preocupaciones por el lado de la oferta como consecuencia de la crisis sanitaria en Chile (28% producción global) y Perú (12% producción global), lo cual podría mantener el precio en niveles altos durante los próximos meses.

La buena racha del peso podría continuar producto de la aprobación del proyecto que permitiría el retiro del 10% de los fondos de pensiones, lo cual será el principal catalizador en el tipo de cambio en el corto plazo y podría llevar a nuestra moneda a desacoplarse de sus fundamentos y sus pares emergentes.

Para ponerlo en su justa magnitud, según datos de la Superintendencia de Pensiones, los retiros podrían totalizar US$ 19.600 millones, y si asumiéramos que las AFPs mantienen su Asset Allocation, el 47% podría venir de inversiones en el exterior, lo que significaría una venta de dólares por entre US$ 9 mil y US$ 10 mil millones. Dada la baja exposición a acciones locales que mantienen actualmente las AFPs en comparación su historia, y la limitada liquidez de este mercado, es probable que se priorice liquidar activos internacionales y renta fija local, siendo de esta forma el dólar y las tasas la principal variable de ajuste. En línea con esto, podríamos ver al tipo de cambio desacoplándose fuertemente de sus fundamentos, lo cual abriría una buena oportunidad de compra.

El timing será el principal desafío. Por un lado, la venta de dólares sin duda tendrá un impacto negativo en el precio en el corto plazo, pero por otro lado, el optimismo en los mercados globales pareciera ya estar incorporado en los precios. Adicionalmente, un aumento en la volatilidad en el tipo de cambio podría llevar al Banco Central a tomar medidas para estabilizarlo, las cuales podrían ir desde acelerar el ritmo de vencimientos FWD (actualmente renueva el 75% semanal) hasta incluso a recomponer sus reservas en dólares liquidadas a fines del 2019 tras el 18-O. Cabe destacar también, que las AFPs podrían mitigar, en parte, la venta de dólares desarmando posiciones de cobertura y/o anticipando parte de las ventas.

Sin duda nos encontramos en un punto difícil para hacer proyecciones, pero el mercado tiende a anticiparse a los movimientos. De esta forma, los precios irán incorporando con el paso de los días el efecto del retiro de los fondos de pensiones, y nos acercamos a niveles técnicos relevantes, por lo que pensando en el mediano plazo $760-$750 podrían presentar una buena oportunidad de compra. Las preguntas que la aprobación de este proyecto abre podrían tener un efecto negativo en los activos chilenos, sobre todo pensando en el proceso constituyente de octubre, viendo finalmente un aumento en el riesgo país que de momento no se ve reflejado en los activos internacionales como la deuda pública en USD o los seguros de default de Chile.

Joaquín Spörke
Director de Productos Transaccionales BTG Pactual