Mercados globales y su desempeño

25 septiembre, 2020

Estimamos que hay un riesgo relevante de que tengamos varios meses de volatilidad y una corrección en el mercado, principalmente en el Nasdaq y las empresas tecnológicas más grandes.

A seis meses de la llegada del coronavirus a Chile y a casi diez de haberse descubierto en China, las bolsas mundiales se han ido recuperando a paso firme, pero no exentas de volatilidades. De hecho, en las últimas tres semanas hemos visto cómo el Nasdaq -y principalmente el sector tecnológico en Estados Unidos- ha mostrado retrocesos significativos. O sea, desde el peak, que fue a principios de septiembre, al cierre del viernes pasado, tuvimos una corrección de casi 13% en el índice tecnológico, lo que obviamente contaminó al resto de los mercados a nivel internacional.

En esta buena racha, Chile no ha sido la excepción, aunque lamentablemente menos de lo esperado. Si miramos la bolsa local, ha estado bastante desacoplada del resto de los mercados que son comparables, como son los emergentes y latinoamericanos. Esto responde a una menor liquidez observada en el mercado y, adicionalmente, a un tono de preocupación de cara a lo que sería la recta final de entrada al proceso constituyente, con el plebiscito que se viene el próximo mes.

Lo que llama la atención es que otros activos financieros en nuestro país se han mostrado en forma muy diferente a lo que ha sido la bolsa local. Por un lado, el tipo de cambio se ha apreciado con fuerza en los últimos meses y, por otro, las tasas de interés se han mantenido relativamente estables, reflejando así que el foco de atención ha sido la bolsa local.

Ahora, retomando el desempeño de las bolsas globales, conviene detenerse en el sector tecnológico, las Big Tech, que si bien han registrado ganancias y alzas históricas en los últimos meses, han tenido semanas con fuertes correcciones.

De hecho, si uno mira los fundamentos durante el Covid-19, y posterior al peak de la pandemia, estas compañías han tenido un buen desempeño; sus negocios se han visto resilientes e incluso algunos se han potenciado. En parte, uno podría entender por qué este tipo de empresas y su sector han tenido tan buen rendimiento. Sin embargo, cuando se contrastan con los múltiplos y valorizaciones que uno está pagando para poder acceder a estas buenas historias de crecimiento, nos encontramos con niveles que se acercan a los vistos en el peak de la burbuja de las “punto com”, en marzo de 2000.

Entonces, claramente, cuando uno tiene un sector o empresas que están transando con un múltiplo tan alto, el margen de seguridad que queda es prácticamente nulo, y en efecto, en algún momento, el mercado puede decir “está bien, son buenas historias, hay un buen potencial, pero quizás lo que ya está en precio, refleja un exceso de optimismo”, y ahí viene la toma de utilidades. Eso es algo que uno sabe cómo parte, pero no cómo termina.

En particular, estimamos que hay un riesgo relevante de que tengamos varios meses de volatilidad y una corrección en el mercado, principalmente en el Nasdaq y las empresas tecnológicas más grandes, lo cual claramente responde a una normalización. No puede ser todo siempre hacia arriba y en línea recta… eso, en general, termina mal.

Por otra parte, el Dow Jones, que históricamente ha estado compuesto por empresas más tradicionales o de la vieja economía, también ha tenido un relativo buen desempeño en los fundamentos de las compañías; algo más débil de lo que uno ve a nivel del Nasdaq, pero son negocios cuya desaparición es difícil prever a largo plazo, reflejando una menor volatilidad y más defensivos en relación al índice tecnológico.

De todos modos, las valorizaciones del Nasdaq, Dow Jones o el S&P 500, a nuestro juicio, claramente están demostrando un exceso de optimismo. Asimismo, esto ha provocado que tengamos algo de rotación a nivel global en la preferencia de los inversionistas; de a poco, sectores que no son ligados al tecnológico, que pueden ser más cíclicos, o incluso commodities, han tenido un desempeño en el relativo que se ha recuperado en comparación al tecnológico.

Por último, hemos visto cómo bolsas mundiales, Asia emergente, China en particular, o Europa durante un tiempo, y de a poco los mercados emergentes, están ganando más tracción, lo que también había arrastrado al dólar a perder valor a nivel internacional.

Mauricio Cañas
Director de estrategia BTG Pactual Wealth Management