Socialdemocracia, impuestos y Los Beatles

11 enero, 2022

Este nuevo gobierno deberá abordar la difícil tarea de reducir el déficit fiscal, estabilizar el incremento de la deuda pública y la realidad de una presión depreciativa de la moneda.

1966, el icónico cuarteto de Liverpool alcanza su máxima popularidad a nivel global. Las ventas de discos y giras internacionales no tienen pausa y 6 años de trayectoria en la cima le da la confianza al grupo para empezar a experimentar con creaciones basadas en la psicodelia imperante en la segunda parte de los años 60.Dos años antes, el Partido Laborista recupera el liderazgo político en la isla, y se percibía en el ambiente que era el momento adecuado para consolidar los lineamientos de conducción hacia una socialdemocracia que el país había decidido empezar en 1945 con la victoria de Attlee sobre Churchill una vez que acabó la Segunda Guerra Mundial.

La victoria del líder de centroizquierda, Harold Wilson, llevaría al Reino Unido a poner un foco en consolidar el rol de un Estado solidario, mediante un programa de gobierno basado en el aumento de la planificación centralizada con la creación de un plan nacional de crecimiento y la instauración de un nuevo Ministerio de Tecnología. A esto, se sumó la renacionalización de algunas industrias claves, como la del acero; la creación de una banca estatal; el fortalecimiento de los sindicatos; un aumento en la construcción de viviendas sociales, cuyo dueño sería el Estado, con arriendos subsidiados; aumento de las pensiones con más beneficios de seguridad social e incrementos en los subsidios al agro. Por supuesto, no podía quedar fuera una batería de modificaciones tributarias, entre ellas la implementación de un impuesto a las ganancias de capital.

Sin duda, la comparación con la realidad y coyuntura local es innegable. El giro que ha decidido tomar nuestro país hacia las banderas de idearios de izquierda, ratificado con la elección de Gabriel Boric como nuevo presidente, confirman está tendencia. El desafío de la nueva coalición se centrará en expandir la red de seguridad social con la complejidad de financiar en forma fiscalmente responsable su programa de gobierno. Simple en el papel, complejo en la realidad, como ha quedado demostrado en estas dos semanas de discusión del financiamiento de la Pensión Garantizada Universal, que con un costo de “solo” 0,95% del PIB parece un ejercicio trivial al lado de la envergadura del programa económico del bloque que formará gobierno desde el 11 de marzo próximo. Al igual que Inglaterra en 1964, este nuevo gobierno deberá abordar la difícil tarea de reducir el déficit fiscal, estabilizar el incremento de la deuda pública y la realidad de una presión depreciativa de la moneda que, en términos simples, vuelve cada día más pobres a los ciudadanos respecto a su poder adquisitivo con el resto del mundo.

El camino simple siempre dirá que aumentar los impuestos será la solución, sin embargo los resultados efectivos de este tipo de política muchas veces tienden a distanciarse de los objetivos planteados previo a su aplicación.
Pocas veces, los impuestos se aplican por una única vez y, en esa línea, avanzar en impuestos que, por ejemplo, graven el patrimonio, puede equivaler a una carga excesiva en relación con la renta que estos generan, sin considerar además la dificultad en su implementación.

Volvamos 21966. Los Beatles descubren que están al borde de la quiebra, que sus impuestos marginales equivalen al 95% delo que generan y lanzan una de sus primeras canciones del tipo protesta: “Taxman”. Los 70 quedan marcados como la década de dominio de los laboristas, con avances y retrocesos. Alta inflación, aumento del tamaño de gobierno y el legado de dar espacio al nacimiento del denominado “neoliberalismo” de Thatcher como respuesta a la solución delos problemas de los ciudadanos británicos.

Mauricio Cañas
Director de Estrategia de BTG Pactual Wealth Management.