Un 2021 de oportunidades

27 enero, 2021

El día en que Joe Biden asumió como Presidente de Estados Unidos, Wall Street vivió una jornada histórica. Es tan así que tanto el S&P 500 como el Nasdaq alcanzaron nuevos niveles récord.

Lo más relevante del triunfo del demócrata es la victoria del partido en ambas Cámaras, ya que eso, de alguna manera, entrega mucha tranquilidad respecto a las políticas que vayan a venir en adelante.

No obstante, a la vez hay que ser cuidadosos con la volatilidad en el mercado. En cierta medida, uno lo ha llevado al tema internacional y a las políticas de comercio -que ha sido un tema recurrente en la agenda de Estados Unidos-, y probablemente eso no va a cambiar. Sí quizás se modifica la forma en que nosotros nos enteremos, o no nos enteremos, de lo que ocurre entre Estados Unidos y China; y Twitter posiblemente va a tener menos interacción respecto a estas materias y, desde este punto de vista, alejar cierta volatilidad que genera.

En cuanto al nuevo cargo de Janet Yellen como primera secretaria del Tesoro de Estados Unidos, en la FED ella hizo una política expansiva y creo que eso se va a mantener, porque convengamos que estamos viendo la luz, pero falta muchísimo camino que recorrer. Los países desarrollados están saliendo con un nivel de deuda muy alto, los emergentes también, pero los primeros mucho más que los segundos, ante lo cual uno históricamente podría preocuparse. Con todo, los niveles de tasa son tan bajos que al final uno dice “bueno, quizás es el momento de endeudarse, ya que es una manera de enfrentar esta situación”. Pienso que ella seguirá con una política expansiva y que, por ese lado, no debería sorprendernos nada muy complicado.

De hecho, ya estamos viendo políticas más expansivas, viene un nuevo paquete de US$ 1,9 trillones, y la verdad es que el compromiso con la actividad económica no tiene color político; sin duda habrá menos discusión en esa arena. Lo importante es que van a ser políticas públicas que se van a tomar con mayor rapidez, menor negociación, mayor efectividad y, por ende, serán más rápidas de implementar.

Por otro lado, y esto ya es un tema global, está la pandemia, que creo que con el inicio de la vacunación ya está más controlada. De hecho, Chile en particular, con todos los contratos de vacuna que tiene y si no ocurre algo muy inesperado, debería tener un primer semestre con muy buena cobertura; la población más expuesta debería estar protegida rápidamente y, por ese lado, lo veo muy positivo. Creo que es un riesgo que ya está más controlado.
Lo que más me preocupa en Chile es la recuperación del empleo. Creo que hay un efecto más de espejismo o un efecto placebo con los retiros del 10%, porque cuando uno mira al desempleo, pasamos de 7 a 13% más o menos en el peak de la crisis y hoy estamos cerca del 11%. Pero cuando uno ve la cantidad de gente que salió de la fuerza laboral estamos hablando de más 1,2 millones de personas, y se tiene internalizado que de ellas en torno a 300 mil han vuelto a trabajar. Sin embargo, la verdad es que faltan 800 mil personas.

¿Dónde están? Bueno, esa gente salió de la fuerza laboral y puede estar haciendo uso de sus dos retiros del 10%, pero lo más probable es que el segundo trimestre de este año, los recursos de estos se acaben y ahí no sabemos qué va a pasar. Entonces, para mí ese es un grado de incertidumbre muy alto. ¿Cómo se recupera el empleo? Hay que mirarlo con cuidado.

Hay otro riesgo en que no me atrevo a aventurar mucho en su desarrollo, que es el proceso constituyente, porque lo que puede pasar es que el mundo se recupere, aparezcan más vacunas, el mercado global esté boyante y nosotros nos quedemos abajo, especialmente porque hay un proceso constituyente desordenado; un proceso en el que pudiéramos parecernos más a países emergentes en este tipo de dinámicas. Esto último espero que no suceda, pero existen grados de incertidumbre altos que debemos mirar con cuidado.

En cuanto a las oportunidades, existen muchos activos que se mantienen bien castigados; uno es la renta residencial. Creemos que es un activo que ha sido cuestionado en el pasado y la verdad, durante la crisis, se ha comportado muy bien, de hecho la tasa de vacancia fue bastante baja en todo este período. Obviamente, están estas incertidumbres por el efecto de los retiros del 10%, pero creo que será un producto que va a tener su propia historia más adelante.
Respecto a los small caps, estas acciones también siguen bastante castigadas; hemos visto un rally importante al inicio del año y un rally relevante al cierre del año pasado, pero se mantiene en niveles bastante bajos comparados con su propia historia. El único mensaje aquí es a asesorarse bien, dado que no es lo mismo analizar un small caps que una empresa más grande, pero pienso que ahí hay una oportunidad.

Por último, y a nivel de ciclos, estábamos acostumbrados a vivir ciclos de retornos positivos más largos de lo que hemos visto en la última década. Si tomamos el MSCI World (sólo para mencionar un activo profundo, conocido y con bastante track record), desde 1980 hasta la crisis subprime, en general los ciclos positivos duraban entre 5 a 7 años, pero desde el 2008 a la fecha hemos visto que estos períodos se han acortado bastante, a tan solo 2 o 3 años como máximo. La nota de cautela es que algunos activos llevan 2 años de muy buenos retornos, e independiente que veamos que se está dando todo para que haya un desempeño muy bueno, es importante tener esto en mente.