La volatilidad y el riesgo político nublan el panorama regional
Hace 3 horas
Chile rebotó en abril, posicionándose como uno de los mercados con mejor desempeño de la región pese a datos económicos más débiles de lo esperado. Sin embargo, excluyendo a Argentina, sigue siendo uno de los mercados más rezagados de Latinoamérica en lo que va del año, reflejando en gran medida el impacto negativo del shock petrolero derivado del conflicto con Irán. En contraste, Chile podría beneficiarse significativamente de una eventual desescalada o resolución del conflicto.
En la región andina, las elecciones presidenciales continúan siendo el principal driver del sentimiento de mercado. Perú se encamina a una segunda vuelta el 7 de junio que recuerda estrechamente a la elección de 2021; aun así, mantenemos nuestra visión de que un resultado favorable para el mercado sigue siendo el escenario más probable. En Colombia, las encuestas continúan apuntando a una carrera altamente competitiva, reforzando la incertidumbre de corto plazo. Argentina también mostró un desempeño rezagado, afectada por una demanda interna débil y una caída en la aprobación del gobierno. No obstante, creemos que la economía se acerca a un punto de inflexión en el ciclo crediticio, probablemente durante el 2T26, respaldado por condiciones monetarias considerablemente más expansivas que las del año pasado. Esto debería sostener una recuperación de la actividad y de las utilidades durante el 2S26.
En términos generales, aunque las expectativas de crecimiento se han moderado debido a una mayor incertidumbre global y precios del petróleo más altos, mantenemos un posicionamiento predominantemente cíclico, consistente con nuestra visión de que gran parte de la región se encuentra en las primeras etapas de una recuperación de varios años.
Chile: desafíos ligados al petróleo, pero el sentimiento sigue resiliente
El S&P/CLX IPSA de Chile subió 2,5% en abril, equivalente a una ganancia de 5,1% en dólares, apoyado por un desempeño mixto entre sectores. SQM destacó entre las principales alzas, avanzando 10,4% en medio de disrupciones en las cadenas globales de suministro energético vinculadas al aumento de las tensiones geopolíticas. El mes también marcó el primer período completo bajo la administración Kast, que ha debido enfrentar un entorno externo más desafiante, incluyendo mayores precios de los combustibles y un repunte de la inflación. Estas presiones, sumadas a una actividad económica más débil de lo esperado —marzo marcó la tercera sorpresa negativa consecutiva— han afectado el sentimiento, con la aprobación presidencial cayendo desde 57% a 39%. Reflejando este escenario económico más débil, nuestro equipo económico revisó a la baja su proyección de crecimiento del PIB para 2026 desde 2,3% a 1,7%. En materia de políticas públicas, el gobierno presentó al Congreso su Plan Nacional de Reconstrucción y Desarrollo Económico, que contempla una agenda procrecimiento e incluye una reducción de la tasa de impuesto corporativo desde 27% a 23%.
Colombia: todas las miradas puestas en las elecciones (31 de mayo)
Las acciones colombianas se mantuvieron volátiles y registraron un débil desempeño en abril, con el mercado cayendo 4,7% en moneda local y 3,8% en dólares. La caída estuvo impulsada por el deterioro de las métricas fiscales, una menor credibilidad del banco central, precios del petróleo más bajos y una nueva ronda de encuestas que apunta a un escenario electoral más competitivo e incierto. Los sondeos sugieren, en términos generales, que Cepeda derrotaría a de la Espriella en una segunda vuelta, mientras que un eventual enfrentamiento entre Cepeda y Valencia aparece más ajustado. En el plano regulatorio, el gobierno publicó la versión final del decreto que modifica el marco de inversión de los fondos de pensiones, sin cambios respecto de los borradores previos. La medida reduce de manera relevante los límites de inversión en el extranjero de los fondos de pensiones, marcando un cambio significativo en la asignación de capital de largo plazo. En el frente macroeconómico, la dinámica inflacionaria sigue siendo preocupante. Sin embargo, el banco central sorprendió al mercado al mantener de manera unánime la tasa de política monetaria sin cambios en 11,25% el mes pasado, reforzando la incertidumbre sobre el rumbo de la política monetaria en el corto plazo.
Perú: un escenario de déjà vu que recuerda las dinámicas electorales de 2021
El índice MSCI NUAM de Perú (con límite de 15%) cayó 2,4% en moneda local y 3,0% en dólares en abril, explicado principalmente por el inesperado resultado de la primera vuelta presidencial del 12 de abril. Los resultados apuntan a una probable segunda vuelta entre Keiko Fujimori, candidata de centroderecha y promercado, y el candidato de izquierda Roberto Sánchez, pendiente aún de la certificación final por parte de las autoridades electorales una vez concluido el conteo de votos. De manera importante, el nuevo Congreso bicameral mantiene al menos una mayoría simple capaz de limitar iniciativas políticas más radicales o acciones controvertidas del Ejecutivo, funcionando como un contrapeso institucional frente a potenciales episodios de volatilidad política. En el plano macroeconómico, la actividad sigue mostrando fortaleza. El crecimiento del PIB de febrero se ubicó en 3,7%, superando tanto el consenso de mercado como nuestras expectativas, reforzando la visión de una expansión sostenida pese al elevado nivel de incertidumbre política. Los mercados accionarios han comenzado a recuperarse, apoyados por sólidos resultados del 1T26 y por una percepción cada vez más extendida de que una victoria de Fujimori —nuestro escenario base— sigue siendo el desenlace más probable.
Argentina: mayor rezago, pero con un posible punto de inflexión
El índice Merval de Argentina cayó 5,5% en moneda local y 5,6% en dólares en abril, convirtiéndose en el mercado de peor desempeño tanto del mes como del acumulado del año. Este rezago se produjo pese a un riesgo país relativamente estable y a una continua acumulación de reservas (con más de US$7 mil millones comprados en lo que va del año). Sin embargo, el aumento de la inflación y una actividad económica más débil de lo esperado han afectado el sentimiento y también la aprobación del presidente Milei. Los datos macroeconómicos decepcionaron en el margen. El índice mensual de actividad de febrero cayó 2,6% mes contra mes, muy por debajo de las expectativas, mientras que la inflación de marzo se ubicó en 3,38%, por sobre el consenso. A pesar de esta debilidad de corto plazo, creemos que el ciclo podría estar acercándose a un punto de inflexión. Los datos del sistema bancario correspondientes a febrero mostraron un nuevo aumento secuencial en los ratios de mora (PDL) de los bancos privados; sin embargo, el ritmo de deterioro se ha moderado. De manera relevante, los bancos continúan señalando marzo o abril como un posible punto de inflexión para las tendencias de calidad de activos.