Mayor interés por Colombia tras la sorpresa electoral positiva
Hace 4 horas
Perú y Argentina fueron los claros protagonistas en América Latina el mes pasado, con retornos cercanos al 10% en dólares cada uno. Perú extendió su sólido desempeño acumulado en el año, respaldado por buenos resultados corporativos del primer trimestre, mejores datos económicos, mayores precios del cobre y una estrecha ventaja hacia Keiko Fujimori en el conteo oficial de votos de la segunda vuelta presidencial del 7 de junio, aunque la certificación oficial de los resultados podría tomar varias semanas adicionales. Aunque una victoria de Keiko sigue siendo el escenario base, la asimetría de los riesgos electorales ha llevado a una postura más cauta respecto a Perú y a un mayor interés relativo por Colombia.
En contraste, Colombia ofrece una relación riesgo-retorno más atractiva en el corto plazo tras la sorpresa positiva de la primera vuelta presidencial, que desencadenó un fuerte repunte del mercado. Con un camino más claro hacia la victoria para Abelardo de la Espriella, el sentimiento de los inversionistas ha mejorado significativamente. Argentina también continúa ganando tracción, ya que los datos del segundo trimestre deberían aportar evidencia más clara de un punto de inflexión en el ciclo crediticio, un contexto favorable tanto para la actividad económica como para la renta variable. En Chile, en cambio, los datos han sido más débiles de lo esperado y la recuperación continúa perdiendo impulso, especialmente en un contexto de mercado laboral débil y presiones sobre el consumo derivadas del shock petrolero.
En este contexto, la atención de los inversionistas se ha desplazado hacia Colombia, mientras que la incertidumbre electoral en Perú ha moderado parte del entusiasmo reciente. La cartera regional mantiene una composición diversificada con exposición a InRetail, Itaú Chile, Antofagasta, Credicorp, Buenaventura, Grupo Cibest y Banco Macro.
Chile: La debilidad macroeconómica limita el desempeño
El S&P/CLX IPSA de Chile retrocedió 1,1% en mayo, aunque la apreciación del peso limitó la caída a un leve avance de 0,2% medido en dólares. Las ventas se concentraron en centros comerciales, algunas empresas de servicios básicos y CMPC, mientras que los flujos se desplazaron hacia compañías vinculadas al petróleo y acciones de mayor beta.
En el ámbito político, la administración Kast enfrentó un período desafiante debido al aumento de los precios del petróleo, que afectó los niveles de aprobación del gobierno e incrementó las presiones por mayores subsidios. El Ejecutivo respondió parcialmente mediante medidas focalizadas en el transporte público, lo que parece haber contribuido a estabilizar el sentimiento. Paralelamente, la agenda de reformas estructurales continúa avanzando en el Congreso.
El panorama macroeconómico se ha debilitado más de lo esperado. En abril, la tasa de desempleo aumentó a 9,1%, la producción manufacturera cayó 2,5% y la producción industrial retrocedió 4,7%. Como resultado, las proyecciones de crecimiento para 2026 fueron revisadas a la baja, desde 1,7% a 1,6%.
Colombia: La sorpresa electoral impulsa el rally
El índice Colcap de Colombia cayó 1,4% mensual en dólares durante mayo (sin cambios en pesos colombianos), ya que los inversionistas se mantuvieron cautelosos antes de las elecciones presidenciales, en medio de una temporada de resultados corporativos mixta y un entorno menos favorable para el petróleo.
Sin embargo, los resultados de la primera vuelta electoral del 31 de mayo desencadenaron un fuerte rally de alivio a comienzos de junio. Abelardo de la Espriella superó ampliamente las expectativas al obtener 43,7% de los votos y consolidarse como favorito para la segunda vuelta frente a Iván Cepeda, quien alcanzó 40,9%.
Su programa promercado —centrado en consolidación fiscal, desregulación, menores impuestos y fortalecimiento de la inversión privada— ha sido bien recibido por los mercados. En el plano macroeconómico, la actividad continúa mostrando resiliencia, con un crecimiento del PIB de 2,2% anual en el primer trimestre de 2026, aunque la calidad de dicha expansión sigue siendo un factor de atención.
Perú: El estrecho resultado electoral mantiene la atención del mercado
Con un 98,3% del escrutinio oficial finalizado, la ventaja de Fujimori sobre Sánchez se sitúa en 1.572 votos. Se anticipa una marcada desaceleración en el ritmo del conteo debido a que las papeletas restantes están concentradas principalmente en los jurados electorales, quienes deben llevar a cabo un exhaustivo análisis de los certificados de votación impugnados y resolver las apelaciones presentadas. En este contexto, Sánchez ha introducido recientemente impugnaciones adicionales relacionadas con votos emitidos en Lima y en distritos electorales en el extranjero; no obstante, la probabilidad de que estas objeciones modifiquen de manera significativa el resultado actual es considerada baja. Por ende, se estima que el proceso de certificación definitiva podría extenderse entre dos y tres semanas adicionales. A pesar de la revisión jurídica en curso, el análisis de la distribución del voto pendiente sigue mostrando un sesgo favorable hacia Fujimori, lo que mantiene la expectativa de una victoria estrecha para esta candidata al concluir el proceso.
Argentina: El giro del ciclo crediticio gana visibilidad
El índice Merval avanzó 11,8% en moneda local y 9,6% en dólares durante mayo, manteniéndose entre los mercados de mejor desempeño de la región. Las acciones bancarias destacaron particularmente, con retornos cercanos al 20%, impulsadas por una mejora secuencial de resultados y crecientes expectativas de un cambio de tendencia en el ciclo crediticio.
Si bien la actividad económica continúa mostrando una recuperación gradual, el Banco Central ha seguido acumulando reservas, alcanzando cerca de US$10.000 millones en lo que va del año. Al mismo tiempo, el riesgo soberano cayó por debajo de los 500 puntos base y la inflación sorprendió positivamente al ubicarse en 2,6% mensual en abril, su menor registro desde noviembre de 2025.
Además, Fitch elevó la calificación soberana de Argentina en un escalón, desde CCC+ a B-, marcando el retorno del país a la categoría B por primera vez desde la administración de Mauricio Macri.