“Los ETFs son más accesibles y democratizan más las inversiones”
Joaquín López, Head de ETFs de BTG Pactual Chile, analiza las ventajas de los ETF ante los fondos mutuos, democratizando las transacciones en bolsa, al aprovechar los cambios institucionales y tecnológicos del último tiempo.
Hace 3 horas
La paradoja es clara: los ETF chilenos pueden cobrar una quinta parte de lo que cobra un fondo mutuo por invertir en el mismo mercado. En ambos se puede, por ejemplo, invertir en acciones de las principales empresas chilenas, pero uno, como el ETF IT NOW del IPSA, le va a cobrar 0,35%, y el otro, como el fondo mutuo Security Index IPSA, serie A, 2,95%. La rentabilidad anualizada del primero es de 18,58% a tres años, y la del segundo, de 15,73%. Otra comparación: el ETF Singular IPSA comenzó a operar en mayo de 2025. Entre junio y noviembre de ese año, rentó 25,71% versus 24% del mismo fondo mutuo de Security antes mencionado, pero con un TAC anual de 0,36% versus 3,16%.
El TAC es la Tasa Anual de Costo, una medida que busca resumir cuánto cuesta al año mantener plata invertida en un fondo. Si es 1,4% anual, simplificando, significa que si invirtió $1 millón, el costo equivale a $14 mil en un año. Si las inversiones del fondo generaran $100 mil antes de esos costos, aproximadamente $14 mil se irían en costos y al inversionista le quedarían $86 mil.
Y, pese a todo esto, los fondos mutuos administran más de US$100.000 millones en Chile, mientras que los ETF locales apenas manejan una pequeña fracción de esa cifra, del nivel de los US$1.900 millones, según datos de la CMF, Singular, BTG Pactual Chile e Itaú, los principales actores de la industria.
En Estados Unidos, cuna de los ETF, esa tendencia es diferente. Los ETF van creciendo frente a los fondos mutuos. En Chile, Singular y BTG Pactual ya se están armando para que lo mismo pase en nuestro país, con una serie de estrategias, productos y alianzas para competir por el ahorro de los chilenos.
«Masacre contra el inversionista»
En las oficinas de Singular, en Isidora Goyenechea, trabajan 25 personas. La firma, fundada en 2018 por un equipo que venía mayoritariamente de Inversiones Security —Pablo Jaque, Luis Fernando Pérez, Diego Chomalí, entre otros—, nació con una idea: traer a Chile la revolución de los ETF.
Un ETF es una canasta de inversiones —o fondo— cuyas cuotas se compran y venden en bolsa como una acción. Cada cuota representa una pequeña participación en la inversión total del fondo. En vez de adquirir por separado Apple, Microsoft, Amazon y cientos de empresas más, por ejemplo, un inversionista puede comprar una cuota de un ETF, un fondo, que tenga esas acciones. En Chile puede hacer lo mismo con el IPSA: si SQM pesa un 20% del índice, el ETF tendrá un 20% de lo que tiene invertido específicamente en SQM. ==Esa fue justamente la lógica que popularizó los ETF.
En vez de pagarle a un gestor para elegir acciones e intentar ganarle al mercado —algo difícil de sostener a largo plazo—, muchos ETF replican un índice como el S&P 500. Al no requerir a un ejecutivo de inversiones para comprar y vender acciones del fondo, sus costos pueden ser bastante menores. Esos menores costos se traspasan al inversionista: al descontarse menos gastos del fondo, una mayor parte de la rentabilidad de las inversiones queda en su bolsillo.==
Así, muchos ETF son todo lo contrario a la lógica de El lobo de Wall Street, de andar apostando y haciéndose «pasadas». La plata se deja ahí y se apuesta por el largo plazo de índices como el S&P 500, cuya rentabilidad anualizada promedio ha rondado entre el 10% y el 14%, dependiendo de desde cuándo se mida. Hoy los mayores actores mundiales en esto son BlackRock y Vanguard.
Los ETF se demoraron en llegar a Chile, pero la cosa está prendiendo. Singular partió en 2019 con uno que replica un índice internacional que reúne 10.000 acciones de 45 países —y que, en lo que va de 2026, ha rentado 22,1%— y otro que replica un índice compuesto principalmente por bonos bancarios y corporativos chilenos en UF —ha subido 6% en 2026—. Este año pisaron el acelerador: lanzaron seis más, llegando a un total de 16 ETF. Tienen hasta uno de bitcoin. ==En Singular cargan abiertamente contra su competencia, los fondos mutuos: «Competimos con un producto mucho más eficiente en costos, más transparente y más líquido, y esas ventajas se notan en la rentabilidad del inversionista. En 2014, John Bogle, fundador de Vanguard y pionero de los fondos indexados de bajo costo, calificó la estructura de comisiones de la industria chilena como una ‘masacre contra el inversionista’. Más de una década después, buena parte de ese diagnóstico sigue vigente», dicen a La Segunda.
«Son más accesibles y democratizan más las inversiones, porque tienen una serie única, o sea, yo no discrimino si tú tienes mil millones de pesos», dice el Head de ETFs de BTG Pactual Chile, Joaquín López. Las series de los fondos mutuos separan a los inversionistas y cambian el TAC, o el costo del fondo, según cuánto invierten. Por ejemplo, el fondo mutuo Conveniencia BancoEstado tiene una Serie C, en la que se puede invertir desde cinco lucas, pero tiene un costo o TAC anual de 1,55%, mientras que tiene otra Serie I, donde el aporte mínimo es de $250 millones, pero el TAC anual baja a 0,32%. Mientras más plata pone, más barato le sale.
Los ETF tienen una sola serie, con un solo TAC efectivo, que, según sus folletos, en el ETF de Singular del S&P 500 es de 0,39% y en el del IPSA, de 0,35%; o en los de BTG, donde el que replica el índice de EE.UU. tiene 0,42% y uno del IPSA, 0,3%.
«Hay fondos mutuos con más de cinco clases de series, cada una con un cobro o condiciones distintas, que privilegian al inversionista que más dinero invierte», dice Singular.
Qué están haciendo para competir
Los que hacen ETF en Chile esperan que se replique la historia de estos en EE.UU. En 1995, los fondos mutuos estadounidenses administraban US$2.800.000 millones, mientras que los ETF administraban US$1.000 millones. En 2000, los ETF habían escalado hasta US$66.000 millones. En 2009 ya iban en US$777.000 millones, frente a los fondos mutuos, que llegaban entonces a US$11.100.000 millones. En 2025 siguió el salto: los ETF administraban US$13.400.000 millones, mientras que los fondos mutuos llegaron a US$31.400.000 millones. La brecha se ha achicado mucho.
En Chile, la diferencia, como se mencionó antes, es aún gigantesca. ==Una dificultad tanto en EE.UU. como acá era que, para comprar un ETF, había que ir a operar en bolsa —se transan ahí—, por lo que el proceso era medio engorroso: llamar a un ejecutivo del banco, que este fuera a su corredora, etcétera.== Además, en la industria de los ETF critican que, cuando un inversionista va al banco, este le «enchufa su fondo mutuo, que es más caro, donde gana más, en vez de venderle un ETF». Los ETF llegan fácilmente a inversionistas grandes e institucionales, como las AFP o los family offices, que entienden mejor la importancia de los costos de la inversión, pero al «retail», como usted o yo, se les hacía más complejo acceder.
En EE.UU. eso se solucionó primero con corredoras de bolsa online y después con fintech como Robinhood, que permitían comprar desde un celular, con pocos clics, una cuota de un ETF.
«Antes, el mundo de los fondos que transaban por bolsa era para gente de altos patrimonios, no era para todos. Pero con cambios institucionales y tecnológicos, eso está cambiando», dice López, de BTG.
En Chile, Singular y BTG están tratando de hacer algo similar trabajando con fintech chilenas que ofrecen sus ETF y los transforman en otros productos.
«El ETF es nuestra estrategia principal, incentivamos full su uso. Todo lo que estamos haciendo va en impulsarlos más», dice la jefa de Growth de la fintech Racional, Paula Macdonald. Este año han transado más de $35 mil millones en ETF en la bolsa chilena, y ofrecen los de Singular y el Acciones Chilenas IPSA de BTG. ==»Los ETF chilenos tienen una gran llegada al mundo institucional, a los family office, multifamily, AFP, etcétera. Pero les cuesta mucho llegar a los inversionistas más chicos, al ‘retail’. Ahí es donde aparecemos nosotros, que tenemos buena llegada en Instagram, en YouTube, y donde, en nuestra plataforma, se pueden comprar esos ETF», dice el CEO de la fintech Zesty, David Cosoi. Según Zesty, un 38% del AUM está en ETF de Chile, y están preparando dos webinars, uno con Singular y otro con BTG.
«Usando los ETF de Singular ofrecemos portafolios súper personalizados que se crean con IA», añade Vicente Icaza, CEO de la fintech ligada a Toesca, Holdo, que lanzó este producto este mes.
También tienen aliados directos en redes sociales. «Camino Financiero» en Instagram tiene casi 600 mil seguidores, y hablan exclusivamente de inversión en ETF.
Los contactos son directos. Cosoi habla con Cristián Allende, jefe de Mesa de ETF de Singular; con Leoncio Toro, jefe de Distribución ETFS de la firma; o con López, de BTG. Lo mismo ocurre con Racional y otras fintech como trii o la empresa de José Tomás Valente —hijo del exministro—, Betterplan. «La relación es muy buena. Uno de los grandes desafíos que enfrenta la industria es que el cliente ‘retail’ salga de los fondos mutuos tradicionales, y las fintech están abriendo ese acceso», dicen desde Singular. «En Chile, el boom de los ETF está recién comenzando», agregan.
López, de BTG —que ofrece tanto fondos mutuos como ETF—, ve algo más complementario: «Las carteras de los clientes han ido evolucionando a la diversificación; creemos que ambos pueden conversar bien».